La importancia de conocer la solvencia del deudor

importancia de conocer la solvencia del deudor

La solvencia se ha convertido en un factor esencial a la hora de contratar con un nuevo cliente o proveedor. Saber si nos van a poder pagar por nuestros productos o servicios es una cuestión fundamental. Así, es necesario conocer el poder adquisitivo de un sujeto con el fin de poder estudiar su capacidad de deuda antes de conceder un crédito. También puede suceder que, nos encontremos ante una situación de impago o morosidad y, de igual modo, necesitemos saber su capacidad económica.

1. La solvencia del deudor antes de conceder crédito

Lo cierto, es que conceder crédito a nuestros clientes puede parecer una forma de mantenimiento de las relaciones comerciales; no obstante, a la larga puede provocar problemas de liquidez a nuestra empresa, pues corremos el riesgo de que no lleguen a pagar nuestros servicios.

Por ello, antes de tomar una decisión, es importante estudiar bien la situación en la que se encuentra el cliente que nos solicita crédito.

En este punto, se preguntarán cómo podemos verificar la solvencia de un sujeto. Existen numerosos ficheros de morosidad que se utilizan para consultar y conocer la solvencia o el posible riesgo de impago de un sujeto. Así, si un usuario se encuentra incluido en alguno de estos ficheros, lo más probable es que tenga dificultades para hacer frente a futuros pagos.

Ficheros más conocidos a nivel nacional

A modo de ejemplo, los ficheros más conocidos a nivel nacional son:

  • El Registro de Aceptaciones Impagadas o RAI que, como se nombre indica, dispone de datos sobre impagos, pero exclusivamente de personas jurídicas.
  • La Asociación Nacional de Establecimientos Ficheros de Crédito o ASNEF que contiene datos sobre el incumplimiento de obligaciones dinerarias tanto de personas físicas como jurídicas.
  • La Central de Información de Riesgos o CIRBE, gestionada por el Banco de España; que expone los riesgos que las entidades financieras manifiestan tener con sus clientes.

Asimismo, ante un posible análisis del crédito, pueden exigirse garantías para evitar el impago. Un ejemplo de ello sería la figura del aval donde una persona, ya sea física o jurídica, se responsabiliza del pago; en caso de que el cliente no pueda restituir los importes adeudados. O bien, que una compañía de seguros acepte el riesgo de asegurar la operación con ese cliente. Es importante no conceder crédito a una persona que no presenta solvencia o, en su caso, garantías, pues puede incurrir en impago.

También es interesante conocer el Scoring (puntuación otorgada a la solvencia de una empresa), a través de bases de datos de sociedades. Se suele construir esta calificación en base a los balances depositados en el Registro Mercantil.

Y por supuesto, revisar si nuestro cliente, en caso de tratarse de una sociedad, deposita las cuentas en el Registro Mercantil. En caso contrario, no se debería conceder crédito a un cliente “desordenado”.

2. La solvencia del deudor ante una situación de impago.

Cuando estamos ante una situación de impago, conocer la solvencia del deudor es relevante para, por ejemplo, evitar la interposición de una demanda judicial que será infructuosa. Así, conviene que antes de iniciar una reclamación ante los tribunales averigüemos si el deudor tiene solvencia, ya que interponer una demanda a ciegas puede suponer más pérdidas que añadir a lo que se reclama.

Cabe tener en cuenta, que la solvencia de un deudor es variable y puede venir a mejor fortuna. Por ello, por un lado, es recomendable consultar de forma periódica su capacidad económica para controlar su situación y, por otro, debemos reclamar regularmente la deuda mediante el envío de Burofax; para exteriorizar nuestra voluntad de conservar nuestros derechos de crédito, interrumpiendo la prescripción.

En conclusión, la solvencia de un deudor es importante para minimizar los riesgos; tanto si nos planteamos conceder crédito a un cliente como si nos encontramos ante una situación de impago de nuestros servicios o productos. Por ello, deben tenerse en cuenta aspectos como la capacidad de pago, las condiciones económicas, la existencia de registros de impagados y de reclamaciones judiciales; el análisis de su solvencia conforme a sus balances depositados, el valor otorgado por terceros a su solvencia (Scoring), así como las garantías que se ofrecen por parte del cliente.

En Tarinas Viladrich Advocats disponemos de un equipo especializado en averiguación de la solvencia económica de sus clientes y, en su caso, de reclamación de deudas. No dude en contactar en nosotros para asesorarles en este ámbito.

 

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