Sufrir un accidente de tráfico no solo resulta una experiencia traumática para la víctima o el perjudicado; sino que, tras el mismo, resultará necesario realizar numerosas gestiones legales con la finalidad de tramitar el siniestro y de reclamar la indemnización que pueda corresponder por los daños sufridos.

Gran parte de las víctimas y familiares se encuentran desorientadas; y ni siquiera saben por dónde empezar a gestionar lo sucedido.

Si hablamos de accidentes que impliquen lesiones graves, o en el peor de los casos, la muerte, todo se complica; pues al drama personal se une el hecho de tener que realizar una serie de gestiones nada apetecibles.

Todo lo anterior, sin olvidar que, en muchas ocasiones, las víctimas se deciden a iniciar la reclamación por ellas mismas; o a gestionar el asunto directamente con la aseguradora; que por lógica, está interesada en asumir el mínimo coste indemnizatorio posible; con resultados infructuosos, que no solo no solucionan el problema; sino que comportan una pérdida de tiempo y un desgaste de energía.

Por ello, contar con un abogado de confianza te hará ganar mucho tiempo y es posible que bastante dinero. El debido asesoramiento antes de tomar una decisión hará que ésta sea ajustada a derecho; por lo que reducirá las consecuencias negativas e incrementará los beneficios de ésta.

¿Cuáles son las lesiones más comunes?

  • Lesiones Leves: son lesiones como torceduras, esguinces leves, lumbalgias, dorsalgias, heridas leves, entre otras.
  • Lesiones Graves: son lesiones del tipo traumatismos craneoencefálicos, coma, lesiones en la médula, fracturas abiertas, amputaciones, paraplejias, hemiplejias, entre otras, y en el peor de los casos la muerte.
  • Daños Materiales: los más típicos son los daños causados sobre el vehículo, no obstante, también pueden sufrir daños otros objetos o productos que se transporte al momento de producirse el accidente, como, por ejemplo, mercancías, tecnología o ropa, entre otros.

La persona responsable de causar el accidente deberá hacerse cargo del pago de estos daños, no obstante, resulta importante presentar facturas y fotografías de estos objetos.

Tipos de indemnización

  •  Indemnización por accidente: la indemnización dependerá del grado de incapacidad en el que nos encontremos.
    • Incapacidad absoluta: se da cuando el perjudicado necesita valerse de otra persona para poder realizar los actos más básicos y esenciales de la vida, como vestirse, comer o desplazarse, entre otros.
    • Gran invalidez: se da cuando la víctima se encuentra inhabilitada para realizar cualquier tipo de profesión u oficio.
    • Invalidez total: se da cuando la víctima se encuentra inhabilitada para realizar parte o las principales tareas de su profesión habitual, pero puede realizar otra.
    • Invalidez parcial: se da cuando la víctima no se encuentra inhabilitada para ejercer su profesión habitual; pero experimenta una disminución de su rendimiento de al menos el 33%.
  • Indemnización por secuelas (lesiones remanentes una vez finalizado el tratamiento de cura y recuperación): para reclamar por las secuelas sufridas; la prueba que podamos aportar es clave; por ello, es aconsejable que en los partes médicos no solo se hagan constar las secuelas, sino también su grado de gravedad.
  • Indemnización por muerte: en este tipo de indemnización se incluye tanto el daño moral como las pérdidas económicas derivadas de la muerte de la víctima; y que se calculan dependiendo de sus circunstancias personales y familiares.

Tienen derecho a recibir esta indemnización no solo los herederos; sino también la pareja de hecho del fallecido y aquellas personas que dependan económicamente de éste.

Otros gastos objeto de reclamación

Además de la indemnización que se puede reclamar por las lesiones y daños causados; existen otra serie de gastos que también son objeto de reclamación y que deben ser restituidos a la víctima o al perjudicado.

  • Lucro Cesante: es un daño patrimonial que consiste en la pérdida de una ganancia que obtenía antes del accidente, a causa del accidente.

Por ejemplo, si a causa de un siniestro te ves en la obligación de estar de baja laboral; obteniendo unos ingresos inferiores a los habituales.

  • Daño emergente: consiste en los gastos que el perjudicado ha tenido que sufragar a causa del siniestro; como, por ejemplo, medicamentos, gastos del tratamiento, gastos de desplazamiento o de rehabilitación, prótesis, entre otros.

Ventajas de contar con un abogado

  • El abogado puede calcular a cuánto asciende la indemnización, y verificar si la que te han ofrecido es correcta.
  • El abogado podrá llevar tu procedimiento de forma completa; desde la fase de negociaciones hasta la finalización del procedimiento judicial, si fuese necesario.
  • Las probabilidades de conseguir un resultado favorable aumentan notablemente por cuanto el abogado utiliza las mejores armas legales a la hora de litigar.

Criterios para elegir a un buen abogado

  • Experiencia: la experiencia del abogado en casos similares es un elemento clave para escoger a un abogado, ya que esto te aportará seguridad y confianza en el abogado, quien podrá resolver de forma simple cualquiera de tus dudas.
  • Especialización: la especialización es un valor extra a la hora de buscar a un buen abogado. El derecho es un ámbito muy extenso, y un profesional no puede ser experto en todas las materia.  Por ello, un abogado que conozca en profundidad la materia te podrá ofrecer un asesoramiento más completo y de mayor calidad.
  • Dedicación: no todos los abogados se implican de la misma forma en los problemas de sus clientes, ni trabajan de la misma forma, ni con la misma efectividad.

En Tarinas Law & Economy hace más de ochenta años que dedicamos muchos esfuerzos en la satisfacción de nuestros clientes. Nuestro lema, “tratamos con personas”, es un paso más allá en la relación abogado-cliente; con el firme propósito, por lo tanto, de atender al cliente de la mejor forma posible y de darle la mejor solución a sus problemas.

Por último, desde Tarinas Law & Economy queremos recordarte que actuar rápidamente en los primeros días después del siniestro, es clave; para poder enfocar la reclamación de la mejor forma posible.

Si buscas un abogado de confianza, Tarinas Law & Economy es muy buena opción para ti. Nuestros orígenes se remontan a 1937, por consiguiente, tenemos absoluta conciencia de la importante función que nos confían nuestros clientes; que supone nada menos que la defensa de sus derechos.

No pongas en duda, por lo tanto, la importancia de contratar los servicios de buen abogado. La defensa de tus derechos debe ser siempre lo primero; y recuerda, una buena defensa siempre empieza por un correcto asesoramiento. A menudo, los derechos son de quienes quieren defenderlos.

Si has sido víctima de un accidente de tráfico, ponte en contacto con Tarinas Law & Economy, te asesoramos, velaremos por la defensa de tus derechos y reclamaremos las cantidades que, en su caso, te correspondan.

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